¿Cómo podemos encontrarnos?

Terapia online

La terapia online permite realizar sesiones desde cualquier lugar, con comodidad y flexibilidad, manteniendo la misma calidad y confidencialidad que la terapia presencial.

Es especialmente útil si tienes una agenda complicada, vives lejos de la consulta o prefieres un entorno familiar.
Las sesiones se realizan mediante videollamada, en un espacio privado y seguro, con la misma duración que las sesiones presenciales.

La investigación científica muestra que la terapia online puede ser tan efectiva como la presencial en muchos casos, siempre que exista una buena relación terapéutica y compromiso con el proceso.

Pide citaWhatsApp

¿Cuándo puede ser útil la terapia online?

  • Ansiedad y estrés
  • Dificultades emocionales
  • Procesos de cambio personal
  • Dificultades en las relaciones
  • Momentos de bloqueo o toma de decisiones
  • Crecimiento personal y autoconocimiento

¿Cómo funciona una sesión online?

  1. Reservar la sesión a través de Doctoralia o mediante contacto directo.
  2. Recibir el enlace para conectarte a la videollamada.
  3. El día y la hora acordados, nos conectamos para realizar la sesión.

Solo necesitas un dispositivo con conexión a internet y un espacio tranquilo donde poder hablar con privacidad.

¿Te suena alguna de estas situaciones?

Muchas personas llegan a terapia con dudas sobre si lo que les ocurre “es lo suficientemente grave” o si realmente necesitan ayuda.

Quizá te reconoces en alguna de estas situaciones:

Infancia y adolescencia (0–25 años)

Cada mañana son llantos, explosiones emocionales y miedos cuando llega la hora de ir a la escuela.
Es frecuente que niños y adolescentes rechacen la escuela para expresar un miedo que no saben nombrar: ansiedad por separación, miedo a equivocarse, bullying o sobrecarga de expectativas. En lugar de verlo solo como un “problema de conducta”, es importante entenderlo como una señal de malestar emocional.
En terapia infantil-juvenil trabajamos con el niño o adolescente y con la familia para entender el origen de este miedo, reducir su intensidad y ayudarle a volver a sentirse seguro/a en la escuela.

En la infancia es normal tener miedos, pero cuando son muy intensos, duran demasiado tiempo o dificultan actividades básicas (dormir solo, quedarse con alguien, ir a la piscina…) pueden indicar un trastorno de ansiedad.
En psicoterapia infantil ofrecemos pautas a los padres para acompañar a sus hijos en la ansiedad y ayudarles a desarrollar un vínculo seguro, donde aprendan a confiar en sus propias capacidades.

Cada vez que tiene que hacer algo nuevo, aparecen dolores de cabeza, de barriga u otras molestias físicas.
Los síntomas físicos son una forma muy habitual de expresar ansiedad en la infancia, sobre todo cuando el niño o la niña no sabe identificar sus emociones. En terapia trabajamos con el niño y con los padres para identificar qué desencadena este malestar, hacer psicoeducación sobre la ansiedad y aprender a acompañarla para que no sea necesario evitar todo aquello que da miedo.

Te dice que se le acelera el corazón o le cuesta respirar cada vez que tiene que hablar en público o exponerse delante de los demás.
Cuando el miedo a hablar en público o a ser juzgado desencadena síntomas físicos intensos, puede tratarse de un inicio de ansiedad social o de ansiedad de rendimiento.
En terapia enseñamos a reconocer los desencadenantes, a reducir la anticipación negativa y, poco a poco, entrenamos la exposición a estas situaciones para que pierdan fuerza.

Te comenta que vive el día a día, pero que todo le parece vacío, que no disfruta de nada.
La depresión en adolescentes y jóvenes no siempre se muestra con llanto constante; a menudo aparece con irritabilidad, aislamiento, pérdida de interés o sensación de vacío.
En terapia exploramos causas, patrones de pensamiento y situaciones que lo mantienen, trabajando para recuperar el significado y la motivación en el día a día.

Te dedicas a estudiar, pero vives con miedo de decepcionar a tus padres y nunca tienes la sensación de hacer suficiente.
Este patrón de autoexigencia puede alimentar ansiedad, agotamiento y riesgo de burnout académico.
En terapia revisamos las expectativas propias y las de los demás, trabajamos la autocrítica excesiva y aprendemos a valorar la vida más allá de las notas.

Sientes que no disfrutas de nada, que el día pasa pero todo te parece vacío, como si estuvieras robotizado/a.
Esta desconexión puede ser un signo de depresión o de agotamiento emocional crónico.
En terapia buscamos formas de romper el ciclo de apatía, recuperando pequeños espacios de placer y significado para reconectar contigo.

Adultos (+25)

Te levantas con ansiedad, sensación de ahogo o taquicardia, aunque “no esté pasando nada grave”.
Esto indica que el cuerpo está en modo alerta de forma sostenida. No hace falta acostumbrarse a vivir así.
En terapia trabajamos técnicas para modular la activación corporal, revisar pensamientos catastróficos y reconocer el estrés sin que te desborde.

Quizá tienes trabajo, pareja o estabilidad externa, pero por dentro sientes vacío, soledad o que vives la vida de otra persona.
Este conflicto puede relacionarse con depresión, ansiedad o crisis de identidad.
En terapia exploramos qué te falta a nivel emocional y cómo reconstruir una vida más auténtica y conectada con quien eres.

Te notas agotado/a emocionalmente, irritado/a, con insomnio o dificultades para concentrarte.
Este agotamiento puede indicar estrés crónico, burnout o depresión.
En terapia te ayudo a identificar qué estás cargando innecesariamente, a redistribuir responsabilidades y a aprender a cuidarte sin culpa.

Te preguntas “¿y yo, quién soy dentro de todo esto?”.
Sentirse atrapado en roles es frecuente cuando se pierde el contacto con los propios deseos y necesidades.
En terapia trabajamos la autoconciencia, la expresión de límites y la construcción de un proyecto vital más alineado contigo.

Te preocupa la salud o una desgracia, pero piensas “no debería quejarme, no me falta nada”.
Este miedo constante puede encajar con un trastorno de ansiedad y a menudo lleva a mucha soledad emocional.
En terapia revisamos estas creencias y trabajamos para que te sientas con derecho a cuidarte y pedir ayuda.

Personas mayores y familia

Todo te resulta pesado, con poca ilusión.
La jubilación, los cambios físicos y las pérdidas pueden generar una sensación de vacío que a menudo se asocia a depresión.
En terapia trabajamos nuevas rutinas significativas y el tratamiento de la tristeza persistente, ayudando a recuperar las ganas de disfrutar de pequeñas cosas.

Sientes que siempre te encuentras mal o que cualquier síntoma puede ser grave.
Cuando el miedo a la salud se vuelve obsesivo y afecta al sueño, puede tratarse de un trastorno de ansiedad por la salud.
En terapia revisamos pensamientos catastróficos, reducimos la hipervigilancia corporal y buscamos una relación más serena con tu cuerpo.

No sale, habla poco, rechaza actividades que antes le gustaban y parece cada vez más aislado/a.
Estos cambios pueden ser señal de depresión o, en algunos casos, de un deterioro cognitivo inicial.
En terapia con personas mayores y familias trabajamos para detectar y tratar la depresión, reducir la soledad y, si es necesario, orientar hacia un estudio neurológico, acompañando también a los cuidadores.

Testimonios

¿Hablamos?

¿Estás pensando en empezar terapia?

Contacta conmigo

© 2026. Todos los derechos reservados
Política de Privacidad | Política de Cookies | Accesibilidad

Diseño web: Crearts